- Tarde, ¿no es así? Desde cuando puedes pensar en que el tiempo es importante. - Claro que es importante, crees que puedo pasar tranquilo dejándolo que se vaya. No. La luz del semáforo, se puso en verde. Indicando que debía de seguir en marcha, pero por alguna razón, él se quedo pasmado, detenido en una fracción de tiempo indefinido en el que pudo aprecia toda la constitución de aquel segundo. - Tienes razón, siempre la has tenido. - Lo sé, pero es difícil hacer que me escuches. - Siempre te escucho, solo que decidí ignorarte. Sabes que no es en mal afán, pero me atemoriza demasiado tu presencia. - Debiste alejarte del espejo entonces. Muy en el fondo siempre has sabido lo que existe del otro lado, siempre has querido estar ahí, pero de alguna manera has encontrado maneras para aferrarte. - Solo intento aferrarme a la realidad. ¿Qué hay de malo en eso? - Nada. Pero qué hay de real en todo esto. Las fragancias, las texturas, los colores, ¿los sentimientos? - Si,...
A ride inside of the author's messed up head.