En esta realidad en la que vivimos, siempre tenemos algo que hacer. Y no me refiero a los fines trascendentales a los que falsamente dedicamos nuestra existencia, hablo de todo lo que hacemos a lo largo de nuestra vida, desde lo mas insignificante como levantarnos cada mañana, cepillarnos los dientes o las decisiones que tomamos sin darnos cuenta, como donde cruzar la calle, o que comer por la tarde, hasta los trabajos que ejercemos, las personas a las que conocemos, las personas de quienes nos enamoramos y aquellos a los que decidimos odiar. Todas esas pequeñas y grandes cosas que decidimos o no emprender a lo largo de nuestras vidas se caracterizan por darnos un problema, no significa que sea malo, simplemente un problema que requiere nuestra interacción para brindarle solución. Claro que no siempre creemos solucionarlo todo, pero en verdad, si lo hacemos. Puesto que una solución no por fuerza debe ser buena, simplemente representa la conclusión del problema presentado. Me he llevado...
A ride inside of the author's messed up head.