En esta ocasión me dispongo a relatar un par de sucesos cómicos sucedidos en nuestro querido ( entiéndase mi sarcasmo ) Metro de la Ciudad de México. Como todos sabemos ( o al menos los desafortunados que utilizamos este servicio) , el metro es la puerta a un submundo enterrado metros bajo nuestros pies, que nos transporta de un lado a otro, pero también conocemos la cantidad de personajes que encontramos en este, así mismo la gama de sucesos inesperados se incrementa, y es ahí donde se dan muchas de las cosas que voy a mencionar y otras tantas que omitiré. La caída Comencemos pues, un día como todos me encontraba con mi amigo Gerardo llevando a cabo la travesía de ir de Xochimilco a Toreo a las 7 de la mañana de un domingo, subimos al vagón que como es lógico iba casi vació, y nos pusimos a comentar lo sucedido la noche anterior, comiendo cacahuates para limitar un poco la resaca que se hacia evidente. Cuando de repente un ser mas desafortunado que nosotros y mucho mas ...
A ride inside of the author's messed up head.